La alianza de la centroizquierda se pronunció sobre el proyecto de Ley de Inversión Social del Gobierno.

Luego de que en días pasados el gobierno del presidente Duque hiciera la presentación de la nueva reforma tributaria, que será radicada el 20 de julio en el Congreso, desde diferentes sectores se han hecho pronunciamientos de diferente tipo. En general, el proyecto ha contado con un buen respaldo.

La Coalición de la Esperanza, integrada por Sergio Fajardo, Juan Fernando Cristo, Juan Manuel Galán, Jorge Robledo y Humberto de la Calle, se pronunció sobre sus alcances y lo que les llamó la atención, pero lo primero que puntualizaron fue que esta reforma derivó de las protestas que se vivieron durante 45 días en el país.

“La movilización social tuvo sus efectos positivos, pues frenó la intención inicial del Gobierno de hacer tributar de manera regresiva a la clase media y a los más pobres de la sociedad. Hay que reivindicar que el Gobierno tuvo que escuchar el clamor ciudadano”, dijeron desde la alianza.

Agregaron que el Gobierno recogió varios planteamientos que esta coalición había hecho previamente. “Se confirmó que los beneficios que la reforma tributaria de 2019 otorgó a las empresas eran exagerados, particularmente los referentes a la disminución del impuesto de renta y devolución del ICA”, aseguran.

Aún así criticaron que quedaron otros como la devolución del IVA, o la exención del IVA, a los bienes de capital. “Preocupa que la propuesta del Gobierno no haga elemental justicia de distinguir entre las grandes empresas, por una parte, y las pequeñas y medianas, por la otra”, cuestionan. Dicen que a las pequeñas y medianas no se les debería aumentar el impuesto de renta.

Aseguran que a pesar de que les parece interesante el alcance del proyecto, en el fondo no es la reforma estructural que requiere Colombia. “Queda claro que la propuesta del gobierno, si bien refleja cierta responsabilidad fiscal, no es la verdadera reforma fiscal estructural que necesita el país.

Alejan que el déficit fiscal no se ve afectado, que no se aborda el problema de la falta de progresividad de la estructura tributaria y cuestionan los esfuerzos de austeridad que habrá para después del 2022. “Los esfuerzos que se van a hacer en materia de subsidios no son suficientes para paliar los problemas sociales que se enfrentan, en particular el principal drama de la ciudadanía que es la falta de empleo de calidad”, cuestionan.

Puntos clave de la nueva reforma

1. Impuesto de renta para las empresas

En medio del paro nacional que se realizó en Colombia y condujo al retiro de la reforma tributaria del anterior ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, los empresarios alzaron la mano y dijeron que asumían la demanda de recursos tributarios en la emergencia, es decir, que ellos pagarían los impuestos, para que no fuera necesario subir impuestos que golpearían la clase media, como el incremento en los productos que tienen IVA del 19 % o el paso de los que tienen el 5 % al 19 %.

2. Sobretasa temporal al sector financiero

Bancos y demás entidades del sector financiero aportarán una sobretasa de renta equivalente al 3 %, la cual será temporal, hasta 2025.

3. Desmonte de beneficios tributarios

Colombia contó con una comisión de expertos internacionales, precisamente para adelantar la tarea de desmontar los beneficios tributarios que ya no tienen razón de ser. En total, el equipo de expertos habló de unos $70 billones que dejan de entrar a la bolsa pública, a título de descuentos, exenciones, deducciones y, en general, privilegios que se otorgan a los contribuyentes y sectores de la economía.

4. ‘La amnistía’

Como en cualquier reforma tributaria, la de 2021 también trae una ‘amnistía’. Se trata de la llamada Normalización tributaria, con la cual se busca traer los capitales que tienen los colombianos en el exterior, sin que hasta ahora los hayan dejado ver en el país para el pago de los impuestos.