Presenta graves falencias, no pide solidaridad a los más ricos y tiene un déficit  de legitimidad democrática en su elaboración, afirmó. 

Bogotá. Julio 18/21. El proyecto de reforma tributaria anunciado por el Gobierno Nacional para presentar en las  próximas horas al Congreso es más de las que en promedio se han presentado cada 18 meses  y en cuya elaboración no se tuvo en cuenta la participación de la sociedad civil, ni de las  regiones agobiadas por el centralismo. 

“Se mantienen incentivos que perpetúan una estructura de redistribución inequitativa del  ingreso, beneficiando como es costumbre al 1% más rico de la población colombiana”, aseguró.

Dijo que si bien la propuesta hace un “énfasis retórico en la solidaridad… no se tocan los  impuestos de renta personal, ni las pensiones altas. Ni el patrimonio de los que más tienen”.  Tampoco se consideró gravar más las rentas no laborales y de capital, ni reducir sus  deducciones para los altos ingresos. 

En su columna semanal Juan Manuel Galán expresó su preocupación por el hecho de que el  70% de los ingresos de la reforma tendría origen en las empresas, particularmente al subir tres  puntos porcentuales la renta corporativa, lo que consideró un problema porque “restringe la  creación de empleo especialmente en las micros, pequeñas y medianas empresas, donde se  concentra el mayor número de puestos de trabajo. “es decir, se le aplica el mismo racero a una  empresa familiar de 5 trabajadores que a una gran empresa con miles de empleados y mucha  más capacidad de producción, ganancias y acceso al sistema financiero”, explicó.

También llamó la atención porque el proyecto mantiene exenciones a grandes empresas que  desnivela la cancha en el sector y que, según él, son una camisa de fuerza para estimular el  empleo. 

El siguiente es el texto de la columna que semanalmente escribe Juan Manuel Galán y que se  divulga a través de sus redes sociales:

Columna

Contacto: prensa@galan.co